{"id":1039,"date":"2026-07-09T16:39:38","date_gmt":"2026-07-09T16:39:38","guid":{"rendered":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/?post_type=historia&#038;p=1039"},"modified":"2026-07-09T16:40:10","modified_gmt":"2026-07-09T16:40:10","slug":"la-arquidiocesis-de-chihuahua-en-los-anos-70","status":"publish","type":"historia","link":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/historia-articulo\/la-arquidiocesis-de-chihuahua-en-los-anos-70\/","title":{"rendered":"La Arquidi\u00f3cesis de Chihuahua en los a\u00f1os 70"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La llegada del nuevo arzobispo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de septiembre de 1969 Chihuahua amaneci\u00f3 con un nuevo arzobispo: Adalberto Almeida y Merino. Era el quinto obispo (contando tambi\u00e9n la administraci\u00f3n apost\u00f3lica de don Luis Mena Arroyo) y el primero nacido en Chihuahua, que pastoreaba la di\u00f3cesis. Originario de Bach\u00edniva (1916), estudi\u00f3 en el seminario de Chihuahua durante los a\u00f1os en que el gobernador Quevedo, en plena consonancia con el r\u00e9gimen y partido de los que formaba parte, persegu\u00eda con sa\u00f1a a los cat\u00f3licos. Luego pas\u00f3 a estudiar a Roma, donde le toc\u00f3 vivir todo el periodo terrible de la II Guerra Mundial, con sus carest\u00edas y riesgos mortales, incluyendo la toma de la Ciudad Eterna por las hordas nazis. All\u00e1, durante un periodo de casi diez a\u00f1os sin volver a la patria, obtuvo las licenciaturas en filosof\u00eda, teolog\u00eda y derecho can\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tomar el tim\u00f3n de la Iglesia de Chihuahua, Mons. Almeida llega enriquecido con un gran bagaje intelectual, pastoral y humano, que le permite emprender una tarea de renovaci\u00f3n integral de las estructuras diocesanas, de acuerdo con las directivas del Concilio Vaticano II. Obispo de Tulancingo (1956-1962) y de Zacatecas (1962-1969); participa en las cuatro etapas del Concilio (1962-1965), contribuye a la creaci\u00f3n de la UMAE (Uni\u00f3n de Mutua Ayuda Episcopal), primera experiencia de colaboraci\u00f3n entre obispos y di\u00f3cesis para la renovaci\u00f3n pastoral; promotor y primer presidente, en 1967, de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social, la cual bajo su direcci\u00f3n, publica la notable carta episcopal \u201cSobre el desarrollo e integraci\u00f3n del pa\u00eds\u201d; participa en la II Conferencia del CELAM en Medell\u00edn, y al regresar a M\u00e9xico promueve la&nbsp; realizaci\u00f3n de la REP (Reflexi\u00f3n Episcopal Pastoral) para que los obispos mexicanos asimilen del esp\u00edritu de Medell\u00edn, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[Por otra parte, Mons. Almeida, regresa a su tierra con la misi\u00f3n de conciliador, como hab\u00eda llegado tambi\u00e9n a Zacatecas, y con una nueva visi\u00f3n de su papel de obispo: autoridad como servicio. Entre las primeras cosas que pidi\u00f3 fue que no se le llamara con los pomposos t\u00edtulos acostumbrados, sino que se refirieran a \u00e9l simplemente como el \u201cpadre obispo\u201d. Este apelativo no lleg\u00f3 a cuajar, pero s\u00ed comenz\u00f3 la gente a referirse a \u00e9l con la forma m\u00e1s familiar de \u201cdon Adalberto\u201d, que es la que usar\u00e9 en adelante.]<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La renovaci\u00f3n diocesana<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apenas llegado a Chihuahua, sin perder tiempo, inicia don Adalberto la tarea de renovar las estructuras diocesanas para adaptarlas al esp\u00edritu y disposiciones del Concilio, y por lo primero que comenz\u00f3 fue con la renovaci\u00f3n de la curia. La curia diocesana es el equipo de personas, principalmente sacerdotes, que colaboran estrechamente con el obispo en el gobierno de la di\u00f3cesis. [Es su gabinete. Hasta el Concilio las curias ten\u00edan un perfil eminentemente jur\u00eddico y autoritario. Se gobernaba mediante decretos que llegaban desde arriba y eran obedecidos desde abajo sin chistar. Exist\u00edan, desde luego, ciertas estructuras en las que el obispo pod\u00eda apoyarse y pedir consejo, pero eran siempre grupos o personas individuales muy selectos y restringidos, como el cabildo de can\u00f3nigos, donde lo hab\u00eda.] Como lo hab\u00eda hecho a nivel mundial y nacional con los s\u00ednodos y las conferencias episcopales, el Concilio ampli\u00f3 a nivel diocesano esa base de consulta haci\u00e9ndola m\u00e1s representativa de todos los miembros de la Iglesia y creando nuevas estructuras que facilitan dicha participaci\u00f3n, como el consejo presbiteral, el consejo de laicos y de religiosas, etc., y especialmente el consejo eclesial de pastoral. En este caso la palabra \u201ceclesial\u201d indica su composici\u00f3n con toda clase de fieles, incluso laicos, y la palabra \u201cpastoral\u201d indica que su competencia es toda la actividad de la Iglesia. Con el Consejo Eclesial de Pastoral, el obispo cuenta, pues, con un instrumento de primer orden para&nbsp; hacer su servicio pastoral m\u00e1s participativo y menos autocr\u00e1tico, sin renunciar a su calidad de supremo pastor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En noviembre del mismo a\u00f1o de su llegada, a petici\u00f3n de don Adalberto, el padre Vicente Gallo le presenta un plan inicial de pastoral, en el que se propone, entre otras cosas, la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n provisional que se encargue de promover la pastoral y de renovar las estructuras diocesanas con ese nuevo enfoque. As\u00ed naci\u00f3 en 1970 la Comisi\u00f3n Diocesana Promotora de Pastoral (CDPP), de la que el P. Gallo queda como responsable, para poner en marcha un plan que consist\u00eda, en su primer momento, en la integraci\u00f3n de los sectores del pueblo de Dios: laicos, religiosas y sacerdotes, cada grupo en s\u00ed mismo, para despu\u00e9s integrarlos a todos en una pastoral de conjunto. Y es que, as\u00ed como el obispo sol\u00eda actuar de forma individualista, lo mismo pasaba con cada parroquia, instituci\u00f3n, asociaci\u00f3n, etc. La pastoral de conjunto significa que todas las personas y organizaciones interact\u00faan y colaboran en una pastoral global, utilizando los mismos medios y poniendo en com\u00fan sus recursos y carismas para perseguir el mismo fin, que en este caso es la evangelizaci\u00f3n de la di\u00f3cesis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para lograr la integraci\u00f3n de los sacerdotes se plane\u00f3 trabajar por \u00e1reas especializadas y en equipos. En una reuni\u00f3n del 8 de enero de 1970 todos los sacerdotes se inscribieron libremente en una de las diez \u00e1reas seg\u00fan su preferencia: pastoral social, apostolado laico, necesidades sacerdotales, seminario, educaci\u00f3n, medios de comunicaci\u00f3n, liturgia, catequesis, ecumenismo y misiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo que esto pasaba en la di\u00f3cesis, se cre\u00f3 en 1970 un Equipo Regional de Pastoral de Conjunto, que integraba a las di\u00f3cesis de la Regi\u00f3n Pastoral del Norte, que eran entonces, Chihuahua, Ju\u00e1rez Madera, Tarahumara y Torre\u00f3n, quedando como coordinador el padre Jos\u00e9 Cereceres, de Chihuahua. Aunque con el tiempo este proceso regional se malogr\u00f3, las mencionadas di\u00f3cesis llegaron a ponerse de acuerdo en el procedimiento para evangelizar a los fieles con ocasi\u00f3n de los sacramentos. As\u00ed nacieron nuestros hoy habituales cursos pre: -bautismales, -matrimoniales, etc. Ese acuerdo se public\u00f3 en noviembre de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo a Chihuahua,] bajo la gu\u00eda de la CDPP se comenz\u00f3 un proceso de&nbsp; conscientizaci\u00f3n de los laicos y las religiosas para se fueran integrando entre s\u00ed y al trabajo com\u00fan de la di\u00f3cesis. As\u00ed, despu\u00e9s del Consejo Presbiteral, que agrupa a los sacerdotes, se constituyeron la Comisi\u00f3n de Religiosas y la Comisi\u00f3n de Laicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los a\u00f1os de 1970 y 1971 se caracterizan por una intensa serie de reuniones de los diversos sectores y de reuniones cruzadas entre sectores para ir avanzando hacia la integraci\u00f3n de los mismos y hac\u00eda su participaci\u00f3n m\u00e1s activa en la pastoral. Notable fue la reuni\u00f3n de sacerdotes, religiosas y laicos del 2 de febrero de 1971 en la Casa de la Iglesia en orden a la renovaci\u00f3n de la curia, en la que se trabaj\u00f3 a partir de encuestas realizadas previamente en cada sector por separado para conocer las aspiraciones y expectativas de esos tres sectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A fin de poner el servicio episcopal m\u00e1s al alcance de las poblaciones alejadas de la sede y de acuerdo con las directivas del Concilio, se crean entonces los arciprestes o vicarios for\u00e1neos y los vicarios episcopales con delegaci\u00f3n del obispo para realizar ciertas facultades de ordinario reservadas a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro instrumento que se utiliza entonces al servicio de la renovaci\u00f3n son las visitas pastorales del obispo a las parroquias. Como tales no eran nada nuevo, pero anteriormente, respondiendo a un concepto jur\u00eddico de curia, las visitas del obispo estaban m\u00e1s cargadas hacia el aspecto jur\u00eddico-administrativo, como la revisi\u00f3n de libros parroquiales, etc. Don Adalberto las aprovecha para impulsar en cada parroquia los esquemas pastorales y organizativos que estaba tratando de crear en toda la di\u00f3cesis. Como un recurso importante para funcionar con este nuevo enfoque, se procur\u00f3 que previamente a la visita pastoral se hiciera en cada parroquia un estudio socio-religioso para partir de la realidad. Con el fin de darle a esa investigaci\u00f3n el car\u00e1cter cient\u00edfico que requer\u00eda, se establece en ese tiempo un equipo de investigaci\u00f3n socio-religiosa, dirigido por el P. Manuel Acosta e integrado por hermanas del Servicio Social. De esa manera, la visita pastoral, m\u00e1s que revisar el pasado tend\u00eda a programar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el fin de que la CDPP vaya evolucionando m\u00e1s r\u00e1pidamente para convertirse en un Consejo Eclesial de Pastoral, se enriquece, a partir del 26 de mayo de 1971, con la membres\u00eda de religiosas y laicos. Al mismo tiempo se promueve la creaci\u00f3n de las comisiones especializadas en determinados campos de la pastoral, entre ellas, las tres m\u00e1s importantes: Evangelizaci\u00f3n y Catequesis, Liturgia y Pastoral Social. Hoy nos parece lo m\u00e1s natural que existan esas comisiones y consejos, pero entonces se batall\u00f3 durante a\u00f1os para que llegaran a cuajar, a trav\u00e9s de avances, retrocesos, resistencias y mucha reflexi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 20 de junio de 1972 es constituida por fin la primera Comisi\u00f3n Eclesial de Pastoral, como el principal \u00f3rgano colegiado y asesor del obispo para la promoci\u00f3n, coordinaci\u00f3n y planeaci\u00f3n de la acci\u00f3n pastoral y evangelizadora de la Iglesia de Chihuahua. Queda integrada por el obispo como presidente y por aquellos cargos y organismos que previamente, casi en su totalidad, se tuvieron que crear y consolidar: el vicario de pastoral, los arciprestes, el coordinador de la pastoral urbana, los coordinadores de las comisiones de Evangelizaci\u00f3n y Catequesis, Liturgia y Pastoral Social, los coordinadores de pastoral especializada, el rector del seminario, cinco representantes de la Comisi\u00f3n de Religiosas y cinco de la de Laicos. Se le pone como directiva una comisi\u00f3n permanente integrada por los PP. Jos\u00e9 Cereceres y Manuel L\u00f3pez y la Hna. Marianela Madrigal. Con la creaci\u00f3n de la CEP cesaba la CDPP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teniendo en cuenta que no se puede avanzar en la renovaci\u00f3n pastoral de la di\u00f3cesis sin una curia tambi\u00e9n renovada, se sigue mientras tanto, avanzando en la b\u00fasqueda de formas para transformar la curia diocesana en un organismo que ponga m\u00e1s el acento en la promoci\u00f3n de la pastoral diocesana que en el aspecto jur\u00eddico, con fundamento en la renovada visi\u00f3n de la Iglesia que hab\u00eda surgido del Concilio. Para hacer la curia m\u00e1s moderna y operativa y recordando a Pablo VI (\u201cEn la obra pastoral no se puede proceder ciegamente&#8230; una sabia planificaci\u00f3n puede ofrecer tambi\u00e9n a la Iglesia un medio eficaz y un incentivo de trabajo\u201d [24 Nov. 1965]) de busca, tambi\u00e9n en 1972, la asesor\u00eda de \u201cLuis Armando Galv\u00e1n y Asociados\u201d (LAGA), una firma de especialistas en planeaci\u00f3n por resultados, que adaptaba los m\u00e9todos cient\u00edficos de organizaci\u00f3n empresarial a una organizaci\u00f3n diocesana. Tambi\u00e9n se forma un equipo de 11 personas, el \u201cGrupo al servicio de la renovaci\u00f3n diocesana\u201d (GSRD), para hacer m\u00e1s \u00e1gil el estudio y elaborar un plan de renovaci\u00f3n de la Curia..<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asesorado por LAGA, este grupo se dedica a la elaboraci\u00f3n del Objetivo Diocesano (que se presenta en 1973), se perfila la figura del obispo (en esto hay que admirar la humildad de don Adalberto, que tuvo que \u201caguantar\u201d un fuego tupido en el que se le confrontaba con esa figura ideal de obispo que ah\u00ed iba resultando). Pronto pudo el GSRD presentar a toda la di\u00f3cesis un Plan para la Renovaci\u00f3n de la Curia.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Las cartas pastorales<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el GSRD sigue con su empe\u00f1o de elaborar una nueva imagen de curia diocesana, la CEP tambi\u00e9n avanza en la elaboraci\u00f3n de un Plan Diocesano de Pastoral, profundizando en las l\u00edneas esenciales de la pastoral. Lo primero que hace es elaborar, como instrumento de trabajo, un borrador del plan, que se fue sometiendo al estudio de las comisiones, parroquias, etc. En enero de 1974 se presenta un anteproyecto que comienza a aplicarse en las visitas pastorales. Finalmente se decide publicarlo como carta pastoral para que no vaya dirigida s\u00f3lo a los agentes de la pastoral sino a todos los fieles de la di\u00f3cesis. As\u00ed, el 30 de marzo Mons. Almeida publica su primera Carta Pastoral con el t\u00edtulo \u201cEvangelizaci\u00f3n. Contenido, caracter\u00edsticas y metas\u201d. \u201cDocumento definitivo y program\u00e1tico \u2013dice en su presentaci\u00f3n el arzobispo- que debe unificar nuestra pastoral diocesana&#8230; primer intento firme y general para orientar todas nuestras fuerzas diocesanas hacia la evangelizaci\u00f3n&#8230;\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la carta se define primero lo que es evangelizaci\u00f3n, se hace ver que es obra de todo el pueblo cristiano, se enuncian sus contenidos fundamentales y sus frutos. Como notas caracter\u00edsticas de una aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n se se\u00f1ala que es: comunional, aut\u00e9ntica, integral, encarnada, din\u00e1mica, personalizante, liberadora, promotora, participativa, corresponsable y planificada. Se establecen sus agentes y metas. Estas \u00faltimas son dignas de menci\u00f3n: 1\u00aa Conocimiento de la Palabra de Dios; 2\u00aa Pastoral de Sacramentos; 3\u00aa Creaci\u00f3n de Consejos Parroquiales; 4\u00aa Formar en cada parroquia grupos de base; 5\u00aa Promoci\u00f3n de ministerios de laicos; 6\u00aa Capacitaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n de agentes de pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya se tiene, pues, un documento program\u00e1tico que no naci\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana, sino a trav\u00e9s de un largo esfuerzo compartido y como fruto de un progresivo cambio de mentalidad. Desde ese momento todo el esfuerzo del arzobispo y de la CEP va encaminado a que el documento sea conocido, asumido y, sobre todo, usado como base para la pr\u00e1ctica pastoral de la di\u00f3cesis, de cada parroquia, de las comisiones e instituciones. La Carta ayuda a unificar los esfuerzos y las voluntades. Sin embargo, el cambio que pide es tan amplio y profundo que no todos lo comprenden ni aceptan, m\u00e1s por inercia y resistencia al cambio que por mala voluntad. La CEP lo resiente y comienza a cuestionarse a s\u00ed misma. El P. Cereceres, vicario de pastoral y coordinador de la CEP, renuncia a su cargo. Otro sacerdote toma su lugar pero no puede infundirle nueva vida y la CEP entra en receso hasta reaparecer en los a\u00f1os 80.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En compensaci\u00f3n, la publicaci\u00f3n el 8 de agosto de 1975, por parte de Pablo VI, de su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, viene a significar un fuerte espaldarazo oficial a la l\u00ednea de evangelizaci\u00f3n de la di\u00f3cesis, enunciada seis meses antes por la 1\u00aa Carta Pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Igualmente, del 11 al 14 de junio de 1977 Chihuahua es sede de la \u201cSemana de Estudios Teol\u00f3gicos\u201d, de la Sociedad Teol\u00f3gica Mexicana, que congrega a los mejores te\u00f3logos del pa\u00eds. Al analizar el proceso pastoral de la arquidi\u00f3cesis los miembros de la STM descubren una eclesiolog\u00eda renovada, la del Vaticano II. \u201cLa Iglesia de Chihuahua -dicen- se manifiesta como una iglesia participativa, peregrina, en b\u00fasqueda, que vive la colegialidad y busca su inserci\u00f3n en el mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 8 de noviembre de 1977 el Consejo Presbiteral, de acuerdo con la Carta Pastoral, lanza una campa\u00f1a para reclutar diez mil agentes de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dada la creciente demanda de evangelizadores y la necesidad de su pronta capacitaci\u00f3n, Mons. Almeida publica el 4 de julio su 2\u00aa Carta Pastoral \u201cFormaci\u00f3n de Evangelizadores\u201d, en continuidad con la primera y que habr\u00eda de formar una trilog\u00eda con otra que ser\u00e1 publicada en la d\u00e9cada siguiente. En la Introducci\u00f3n el arzobispo afirma: \u201cUrge poner la arquidi\u00f3cesis de Chihuahua en su totalidad, en estado de evangelizaci\u00f3n, efectiva, gradual y continuada&#8230; Para lograr esta evangelizaci\u00f3n a escala diocesana, es necesaria y urgente la promoci\u00f3n de evangelizadores suficientes y cualificados\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez por la debilidad que ten\u00eda entonces la CEP, esta segunda carta no fue tanto un fruto de la amplia participaci\u00f3n de los sectores, y se debe pr\u00e1cticamente en su totalidad al pu\u00f1o y letra de don Adalberto, siempre dentro del clima y orientaci\u00f3n que se est\u00e1 viviendo en la di\u00f3cesis. El hecho de que sea una obra m\u00e1s personal de don Adalberto nos permite, por lo menos, conocer m\u00e1s a fondo el pensamiento personal del arzobispo y ver c\u00f3mo detr\u00e1s de aquel proceso de renovaci\u00f3n estaba siempre su aportaci\u00f3n personal.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La dimensi\u00f3n social de la fe<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una cuesti\u00f3n que hay que destacar en esta d\u00e9cada de los 70 es la activa participaci\u00f3n de la Iglesia de Chihuahua, de todos sus sectores: arzobispo presb\u00edteros, religiosas y laicos, en la vida de la comunidad civil, y en especial en un compromiso con la justicia social y la promoci\u00f3n humana de las comunidades m\u00e1s pobres, exigencia de una&nbsp; evangelizaci\u00f3n integral de acuerdo con el esp\u00edritu de la \u201cConstituci\u00f3n sobre la Iglesia en el Mundo Moderno\u201d, del Concilio Vaticano II. Don Adalberto mismo hab\u00eda llegado a Chihuahua, como hemos visto, siendo todav\u00eda presidente de la Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social, la cual hab\u00eda publicado bajo su direcci\u00f3n la \u201cCarta del Episcopado sobre el desarrollo e integraci\u00f3n del pa\u00eds\u201d, hab\u00eda participado personalmente en Medell\u00edn, conferencia del CELAM que despert\u00f3 fuertemente la conciencia social de los cat\u00f3licos, etc. Con todo este bagaje fue, pues, el gran impulsor de un nuevo compromiso social de los cat\u00f3licos de Chihuahua, siempre dentro de una estricta ortodoxia y fidelidad al Magisterio de la Iglesia. En esta inquietud don Adalberto encontr\u00f3 un fuerte apoyo en no pocos miembros de la Iglesia de Chihuahua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cat\u00f3licos ten\u00edan ya la herencia de la fecunda d\u00e9cada de los 60 (Concilio, Medell\u00edn, etc.). Adem\u00e1s, en 1971 Pablo VI publica su carta apost\u00f3lica \u201cOctogessima adveniens\u201d para conmemorar el 80 aniversario de la enc\u00edclica \u201cRerum Novarum\u201d; se publica tambi\u00e9n el documento \u201cLa justicia en el mundo\u201d, fruto del II S\u00ednodo Universal celebrado ese mismo a\u00f1o; los obispos mexicanos publican en 1973 \u201cEl compromiso cristiano ante las opciones sociales y la pol\u00edtica\u201d, etc., documentos que muestran la \u201cpreocupaci\u00f3n social de la Iglesia\u201d, como titular\u00e1 despu\u00e9s Juan Pablo II una de sus enc\u00edclicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en 1970 una de las \u00e1reas de trabajo en que se agrupan los sacerdotes fue la de Pastoral Social, coordinada por el P. Manuel Acosta, la cual se pone a trabajar inmediatamente y se comienzan a establecer relaciones con el Secretariado Social Mexicano. El clero y las comisiones de religiosas y de laicos bullen en reflexiones e inquietudes sociales, alimentadas por los documentos mencionados y apoyadas en un an\u00e1lisis de la realidad social cada vez m\u00e1s valorado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 28 de enero de 1972 Chihuahua se desayuna con la lectura en los peri\u00f3dicos de una \u201cDeclaraci\u00f3n del arzobispo y de los sacerdotes de la di\u00f3cesis de Chihuahua sobre la violencia\u201d, que causa sensaci\u00f3n y repercute no s\u00f3lo a nivel nacional sino en otros pa\u00edses. Se trataba de un an\u00e1lisis de la violencia con que respondi\u00f3 el gobierno de \u00d3scar Flores S\u00e1nchez a la violencia de un grupo de j\u00f3venes que asaltaron un banco, pero sin profundizar en las causas sociales que los llevaron a cometer ese delito. Utilizando una expresi\u00f3n de Helder C\u00e2mara, se hablaba en el documento de una \u201cespiral de la violencia\u201d. Las reacciones del sistema fue dura, pero los sacerdotes, lejos de retractarse, el 5 de noviembre intentaron hacer un nuevo documento para insistir en la denuncia del 28 de enero. Para colmo, Mons. Talam\u00e1s, obispo de Cd. Ju\u00e1rez, y su presbiterio, publican una semana despu\u00e9s una declaraci\u00f3n semejante. Atendiendo igualmente a un conflicto que surgi\u00f3 en la Universidad de Chihuahua, el arzobispo publica el 13 de marzo unas \u201cReflexiones sobre la situaci\u00f3n de la UACH\u201d, tema y enfoque totalmente inusuales entre las preocupaciones episcopales hasta entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del 9 al 18 de mayo de ese mismo a\u00f1o se organiza en Chihuahua un curso de Comunidades Eclesiales de Base, impartido por el P. Jos\u00e9 Marins. Cursos como \u00e9ste se multiplicaron despu\u00e9s en toda la di\u00f3cesis y a partir de ellos nacen en la di\u00f3cesis las comunidades de base que habr\u00edan de tener un papel relevante en la participaci\u00f3n de muchos laicos, sobre todo de colonias populares y parroquias rurales en la vida de la Iglesia y de su comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 20 de julio de 1972, al establecerse la Comisi\u00f3n Eclesial de Pastoral, una de sus principales integrantes va a ser la Comisi\u00f3n de Pastoral Social. Esta se integra, pero todav\u00eda no con ese nombre, pues no se quiere formar por decreto, sino que vaya madurando por fuerza de su propia evoluci\u00f3n interna a partir de un grupo de acci\u00f3n social formado por personas que ya se dedican a actividades afines. En la integraci\u00f3n de este grupo y en su desarrollo hasta la formaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Pastoral Social, tienen notable participaci\u00f3n las Hermanas del Servicio Social, congregaci\u00f3n originaria de Monterrey que hab\u00eda llegado a Chihuahua en tiempos del Sr. Mena Arroyo. El grupo estuvo dirigido en ese tiempo por las HH. Virginia Bahena y Cecilia Bonilla que para diciembre de 1973 presentan ya a la CEP su primer informe de actividades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Hermanas del Servicio Social comienzan a hacer vida, antes que instituci\u00f3n, la pastoral social, y\u00e9ndose a vivir y a trabajar a diversas colonias populares, donde organizan a la gente para que se provean de servicios, formen cooperativas, se eduquen y reclamen sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 17 de febrero de 1975 don Adalberto, que en ese tiempo es miembro del Pontificio Consejo Cor Unum por nombramiento del Pablo VI, y que influye para que a nivel nacional se cree C\u00e1ritas Nacional, principal organismo de ayuda al necesitado que tiene la Iglesia cat\u00f3lica, nombra al P. F\u00e9lix Rubio promotor de C\u00e1ritas Diocesana. Al publicarse en marzo de ese a\u00f1o la 1\u00aa Carta Pastoral de don Adalberto, como dijimos, la pastoral social recibe una fuerte justificaci\u00f3n al decir que toda acci\u00f3n evangelizadora debe ser integral, encarnada, liberadora y promotora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El N\u00ba 3 de la revista Pastoral Diocesana, publicada por la CEP en agosto del mismo a\u00f1o, contiene temas que refuerzan en el orden de las ideas la acci\u00f3n social que se lleva a cabo y al mismo tiempo es un eco de las inquietudes del momento, por ejemplo, Carlos Bravo: \u201cMisi\u00f3n sacerdotal y justicia social\u201d; Marianela Madrigal: \u201cVida religiosa y justicia social\u201d; Josefina D. de Sotelo: \u201c\u00bfJusticia social?\u201d; Claudina Romero: \u201cDesarrollo integral del ser humano\u201d \u00a1y hasta se reproduce \u00edntegra la declaraci\u00f3n del 28 de enero de 1972 sobre la violencia!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dada el creciente compromiso social de los cat\u00f3licos, don Adalberto juzga conveniente publicar, el 7 de agosto, una \u201cOrientaci\u00f3n del Arzobispo de Chihuahua sobre la Pastoral Social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente en junio de 1976 el grupo de pastoral social se constituye oficialmente en la Comisi\u00f3n Diocesana de Pastoral Social, quedando al frente de ella la Hna. Marianela Madrigal, HSS. En ese a\u00f1o la Comisi\u00f3n emprende una amplia reflexi\u00f3n sobre la Ley de Asentamientos Humanos, tema muy debatido en esos d\u00edas, y publica tambi\u00e9n una amplia reflexi\u00f3n sobre las elecciones presidenciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1977, los jesuitas y las Religiosas del Sagrado Coraz\u00f3n dan un giro total a su orientaci\u00f3n educativa que, aunque leg\u00edtimo en principio no ha quedado siempre clara su utilidad: los primeros cierran el Instituto Regional para dedicarse a la educaci\u00f3n popular en la Colonia Villa, y las religiosas cierran el Instituto Femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversas personas destacan en Chihuahua en la pastoral social. Ya mencion\u00e9, aunque muy de pasada, por la brevedad de este art\u00edculo, a la congregaci\u00f3n de Hermanas del Servicio Social, entre las que destaqu\u00e9 a algunas en particular. Tampoco podemos olvidar a dos sacerdotes que hicieron \u00e9poca en Chihuahua por su valent\u00eda y su compromiso con la promoci\u00f3n de las comunidades: el padre Carlos Bravo, S. J. y el padre Rodolfo Aguilar, diocesano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El P. Bravo llega a Chihuahua en 1970, reci\u00e9n ordenado. De inmediato se identifica con la l\u00ednea pastoral de la di\u00f3cesis y va dejando una huella profunda en mucha gente, a la que removi\u00f3 hasta sus cimientos en el cristianismo c\u00f3modo que profesaban. Colabora en el CEG dirigido por Gabriel C\u00e1mara, es uno de los impulsores de las comunidades de base en el Cerro de la Cruz, gu\u00eda un grupo que sirve de fermento en la Colonia Campesina para que sus pobladores defiendan sus derechos y consigan la titulaci\u00f3n de sus terrenos, otra experiencia semejante se desarrolla bajo su gu\u00eda en la Colonia Progreso, son famosas y pol\u00e9micas sus misas de 12 en Catedral y anima el grupo Manos Unidas, integrado por j\u00f3venes a los que inculc\u00f3 el amor a Cristo y la inquietud por la justicia social. En 1976 Carlos pasa a la Tarahumara, donde dirige el seminario y asesora a movimientos reivindicativos de ejidatarios y trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro caso notable es en ese tiempo el del P. Rodolfo \u201cChapo\u201d Aguilar. Formado en el Seminario de Chihuahua y ordenado por don Adalberto en 1974, ya desde la carta en que pide la ordenaci\u00f3n sacerdotal expresa a su \u201cquerido padre y obispo\u201d su firme determinaci\u00f3n de \u201cser colaborador (de Cristo) en la obra de salvaci\u00f3n. Salvaci\u00f3n que hoy y siempre en la historia humana es liberaci\u00f3n, Pascua, \u00c9xodo de toda infidelidad, opresi\u00f3n e injusticia\u201d. Nombrado cura de Nombre de Dios, se entrega con verdadera pasi\u00f3n a la promoci\u00f3n y defensa de las clases marginadas. Organiza el \u201cComit\u00e9 Pro Derechos Humanos entre el Pueblo de Chihuahua\u201d, encabeza marchas de colonos ante el gobernador para exigir correo, drenaje, terrenos para fincar, nace as\u00ed la Colonia Dos de Junio. En septiembre de 1976&nbsp; comienza a trabajar en un gran proyecto de educaci\u00f3n de adultos y fomento de cooperativas. La acciones, muchas veces radicales, del padre Aguilar, lo enfrentan a las autoridades civiles y don Adalberto le muestra siempre, junto a una gran comprensi\u00f3n, un apoyo cr\u00edtico, lleno de momentos dolorosos, tratando de moderar y encauzar los aspectos m\u00e1s extremosos de su actividad. Finalmente, el 21 de marzo de 1977 el Chapo fue hallado muerto de un balazo en una vecindad del centro de la ciudad. Ten\u00eda 29 a\u00f1os de edad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Algunos logros diocesanos en los a\u00f1os 70<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la imposibilidad de mencionar en un art\u00edculo tan corto las realizaciones concretas que se alcanzaron en esta d\u00e9cada en la di\u00f3cesis, me limitar\u00e9 a un listado escueto e incompleto. T\u00e9ngase en cuenta que a cada fecha definitiva de fundaci\u00f3n precede un periodo de estudio o de experimentaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1970: Se abre el Seminario Regional del Norte por iniciativa de Chihuahua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1971: Se agrupan las parroquias en arciprestazgos o zonas; se establece el Consejo Presbiteral; se crean los \u201ccen\u00e1culos\u201d, para la formaci\u00f3n permanente del clero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1972: Se establece la Comisi\u00f3n Eclesial de Pastoral (a partir de la CDPP de 1970); se crean las Comisiones de Religiosas, Laicos. Evangelizaci\u00f3n y Catequesis; se establece el Centro de Investigaci\u00f3n Socio-religiosa; se prescribe la preparaci\u00f3n pre-sacramental; se inicia la formaci\u00f3n de Comunidades Eclesiales de Base.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1973Se inician los Consejos Parroquiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1974: Se establece la figura del vicario de pastoral; Se crea la Comisi\u00f3n de Liturgia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1975: Se ponen las bases para la elaboraci\u00f3n de un plan de evangelizaci\u00f3n (1\u00aa carta pastoral; se abre el Centro de Capacitaci\u00f3n para Agentes de Pastoral; se inicia la fundaci\u00f3n de C\u00e1ritas Diocesana; se inicia la renovaci\u00f3n econ\u00f3mica diocesana; se establece el Tribunal Eclesi\u00e1stico; se establecen los Celebradores laicos de la Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1976: Se establece oficialmente el Movimiento de la Renovaci\u00f3n en el Esp\u00edritu; se establece la Comisi\u00f3n de Pastoral Social; se funda el Centro Diocesano de Comunicaci\u00f3n y Notidi\u00f3cesis; se inicia el proceso para establecer los di\u00e1conos permanentes (se aprueban en 1980); por comienzan a encomendar parroquias a religiosas; se crea el servicio de atenci\u00f3n sacerdotal nocturna para enfermos, SANE.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1977: Se abre el Centro Billings para orientar en la paternidad responsable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1979: Se establecen los vicarios episcopales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(PUBLICADO EN EL DIARIO DE CHIHUAHUA, SUPLEMENTO \u201cSIGLO XX\u201d, SEPTIEMBRE DE 1999).<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","autores_historia":[56],"class_list":["post-1039","historia","type-historia","status-publish","hentry","autores_historia-dizan-vazquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/historia\/1039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/historia"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/types\/historia"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/historia\/1039\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"autores_historia","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/autores_historia?post=1039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}