{"id":596,"date":"2025-11-21T17:38:27","date_gmt":"2025-11-21T17:38:27","guid":{"rendered":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/?p=596"},"modified":"2026-06-05T19:55:18","modified_gmt":"2026-06-05T19:55:18","slug":"las-misiones-franciscanas-en-chihuahua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/las-misiones-franciscanas-en-chihuahua\/","title":{"rendered":"Las misiones franciscanas en Chihuahua"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Diz\u00e1n V\u00e1zquez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contexto civil y eclesi\u00e1stico<br>Recordemos algunos datos para ubicar las misiones franciscanas de Chihuahua en su contexto civil y eclesi\u00e1stico.<br>La Nueva Vizcaya<br>La provincia de la Nueva Vizcaya fue fundada el 24 de julio de 1562 por el capit\u00e1n Francisco de Ibarra . Su jurisdicci\u00f3n abarcaba, en un principio, los actuales estados de Durango y Chihuahua, y partes de Zacatecas, Sinaloa, Sonora y Coahuila.<br>En lo pol\u00edtico, la Nueva Vizcaya estaba subordinada al virrey de la Nueva Espa\u00f1a y bajo la autoridad judicial de la Real Audiencia de Guadalajara.<br>Posteriormente, se le quitaron a la Nueva Vizcaya los distritos que ten\u00eda en Coahuila, as\u00ed como en Sonora y Sinaloa y qued\u00f3 constituida solo por las demarcaciones de Durango y Chihuahua, hasta que, en 1824, ya en el M\u00e9xico independiente, el Congreso federal cre\u00f3 los respectivos estados federales.<br>El obispado de Durango<br>En lo eclesi\u00e1stico, la di\u00f3cesis de Guadiana, con sede en la ciudad de Durango, fue erigida en 1620. Su territorio, tomado de la di\u00f3cesis de Guadalajara, comprend\u00eda en sus inicios la provincia de la Nueva Vizcaya, m\u00e1s Sinaloa, Sonora, las Californias, Arizona, Nuevo M\u00e9xico y partes de Zacatecas y de Coahuila . O sea que rebasaba con mucho la demarcaci\u00f3n pol\u00edtica de la Nueva Vizcaya.<br>En este vasto territorio, los franciscanos dependieron en su actividad pastoral del obispo de Durango, generalmente con un buen entendimiento, el cual, sin embargo, no estuvo exento de algunos conflictos. Estos se dieron principalmente con los franciscanos de Nuevo M\u00e9xico, pero tambi\u00e9n en Durango y Chihuahua con el obispo Hevia y Vald\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Introducci\u00f3n: Chihuahua, tierra franciscana.<br>La orden franciscana fue uno de los tres grandes actores de la evangelizaci\u00f3n durante los dos siglos y medio que dur\u00f3 la Colonia, en lo que hoy es el estado de Chihuahua. Los otros dos son la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y el clero diocesano o secular.<br>Los religiosos, tanto franciscanos como jesuitas, estaban destinados a evangelizar a los indios, mientras que el clero secular atend\u00eda a las poblaciones ya cristianas, como eran, por ejemplo, los reales de minas, integradas por espa\u00f1oles, criollos y mestizos, incluso indios ya cristianos.<br>En el vasto territorio de Chihuahua, los franciscanos y los jesuitas evangelizaron diversos pueblos ind\u00edgenas que habitaban cada uno su propia regi\u00f3n.<br>La actividad de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Chihuahua ha sido investigada de manera pr\u00e1cticamente exhaustiva. Baste recordar los nombres de Gerard Decorme, Peter Masten Dunne, Ernest Burrus y Luis Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, as\u00ed como muchos otros investigadores detr\u00e1s de ellos.<br>No sucede lo mismo con la actividad de los otros dos actores, que a\u00fan esperan en mudos archivos a los investigadores que les permitan hacer o\u00edr su voz a nuestra generaci\u00f3n.<br>Respecto a las misiones franciscanas en Chihuahua, conozco solo tres obras que tratan de una manera general y m\u00e1s o menos extensa el tema:<br>Del historiador Zacar\u00edas M\u00e1rquez Terrazas, Misiones de Chihuahua, Siglos XVII y XVIII (en la que describe tambi\u00e9n las misiones jesuitas).<br>Y dos obras m\u00edas: Las misiones franciscanas en Chihuahua. Pistas y referencias para su investigaci\u00f3n , con una amplia bibliograf\u00eda sobre el tema, y Misioneros fundadores de Chihuahua . En esta obra yo presento una serie de biograf\u00edas de franciscanos de la primera hora y Carlos Lazcano escribe sobre los jesuitas.<br>Pionero en la investigaci\u00f3n sobre los franciscanos en Chihuahua es el doctor William M. Merrill, pero solo nos dej\u00f3 valiosas recopilaciones documentales que me han sido de gran utilidad para mi trabajo .<br>Tambi\u00e9n hay algunas monograf\u00edas breves sobre temas particulares que se refieren a los franciscanos, publicadas en folletos o como art\u00edculos de revistas o cap\u00edtulos de libros .<br>El tema merece ser m\u00e1s investigado, pues de la misma manera que todo el territorio nacional es una tierra marcada durante siglos por la presencia franciscana, as\u00ed tambi\u00e9n la Nueva Vizcaya, casi en su totalidad, estuvo poblada, en diferentes etapas de su historia, de misiones franciscanas.<br>Cientos de frailes, durante tres siglos, recorrieron a pie cada palmo del mapa y dejaron entre sus amados indios sus vidas gastadas en una entrega generosa. Nada resta a este hero\u00edsmo la menci\u00f3n de algunos ejemplos de indignidad que nunca faltan en cualquier colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antecedentes: La Orden Franciscana en M\u00e9xico. Provincias. La provincia de Zacatecas. Los Colegios de Propaganda Fide. El Colegio de Guadalupe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada de los \u201cDoce\u201d. La Provincia del Santo Evangelio.<br>La historia oficial de los franciscanos en M\u00e9xico comienza el 23 de mayo de 1524, cuando desembarc\u00f3 en Veracruz una misi\u00f3n de doce frailes encabezados por fray Mart\u00edn de Valencia. Aunque antes hab\u00edan llegado ya otros franciscanos a M\u00e9xico, este grupo, encabezado por fray Mart\u00edn de Valencia, ven\u00eda provisto, por parte del papa Adriano VI, de todas las facultades para fundar oficialmente la Iglesia Cat\u00f3lica en estas tierras.<br>Los \u201cDoce\u201d llegaron a M\u00e9xico en junio y de inmediato se reunieron en cap\u00edtulo para tratar los asuntos m\u00e1s elementales de su organizaci\u00f3n. De ese cap\u00edtulo sali\u00f3 la creaci\u00f3n de la Custodia del Santo Evangelio, el 2 de julio de 1524.<br>Los religiosos se entregaron sin demora a evangelizar en la ciudad de M\u00e9xico, en Texcoco y en todos los lugares circunvecinos. Para 1535 ya se hab\u00edan establecido en numerosas poblaciones del valle de M\u00e9xico y hab\u00edan llegado hasta Puebla, Cuernavaca, Michoac\u00e1n y Jalisco. Por esa raz\u00f3n en 1536 la custodia es elevada a la categor\u00eda de provincia.<br>La Provincia del Santo Evangelio, con sede en el convento de San Francisco de la ciudad de M\u00e9xico, fue la m\u00e1s importante estructura organizativa que tuvo la orden en M\u00e9xico y de la cual habr\u00edan de salir todas las dem\u00e1s provincias de M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica.<br>Al finalizar el siglo XVI los franciscanos ya estaban presentes en puestos de avanzada en los que hoy son los estados de M\u00e9xico, Puebla, Oaxaca, Yucat\u00e1n, Tlaxcala, Hidalgo, San Luis Potos\u00ed, Tampico, Michoac\u00e1n, Jalisco, Zacatecas, Sinaloa, Sonora, Durango y Chihuahua, as\u00ed como en Nuevo M\u00e9xico y la Florida.<br>Provincias franciscanas<br>A partir de la Provincia del Santo Evangelio se fueron creando en los a\u00f1os sucesivos las siguientes provincias, que antes de alcanzar esta categor\u00eda administrativa, hab\u00edan sido custodias: En 1565 son erigidas las provincias de los Santos Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo de Michoac\u00e1n, que era custodia desde 1536, y la de San Jos\u00e9 de Yucat\u00e1n, erigida como custodia en 1549.<br>En 1603 es erigida la provincia independiente de San Diego, en M\u00e9xico, por una rama de franciscanos de m\u00e1s estricta observancia que, al menos al principio, no tuvo misiones en M\u00e9xico, sino que los enviaba al Oriente. La custodia hab\u00eda sido fundada en 1576.<br>La custodia de Nuestro Padre San Francisco de Zacatecas fue fundada entre 1573 y 1574, y se convirti\u00f3 en provincia independiente en 1603 . Esta provincia habr\u00eda de ser la madre de la mayor parte de las misiones fundadas en la Nueva Vizcaya.<br>En 1606 es elevada a provincia la custodia de Santiago el Mayor de Jalisco, fundada en 1565 y dependiente, hasta entonces, de la provincia de Michoac\u00e1n.<br>Esta es, pues, la organizaci\u00f3n b\u00e1sica, conformada por provincias, con que cont\u00f3 la Orden de San Francisco desde las fechas se\u00f1aladas hasta el siglo XIX inclusive.<br>Los Colegios de Propaganda Fide<br>En el siglo XVII se dio un renacer misionero en la Iglesia a partir de la fundaci\u00f3n en Roma de la Congregaci\u00f3n de Propaganda Fide, por obra del papa Gregorio XV en 1622.<br>Con esta instituci\u00f3n Roma pretend\u00eda retomar la iniciativa y el control de la obra misionera de la Iglesia, que desde hac\u00eda m\u00e1s de un siglo depend\u00eda de los reyes, principalmente de Espa\u00f1a, Portugal y Francia, apoyados en los patronatos que los papas les hab\u00edan concedido sobre asuntos internos de la Iglesia.<br>Inspirados en la Congregaci\u00f3n de Propaganda Fide, los franciscanos intentaron durante el siglo XVII varias iniciativas para renovar su actividad misionera, pero la obra cuaj\u00f3, finalmente, en la creaci\u00f3n del Colegio de Propaganda Fide establecido en el convento de Santa Cruz de Quer\u00e9taro por fray Antonio Llinaz en 1682. De \u00e9l se originaron todos los dem\u00e1s colegios misioneros que hubo en la Nueva Espa\u00f1a.<br>Los colegios de Propaganda Fide eran centros de formaci\u00f3n misionera para candidatos a la orden franciscana que quer\u00edan dedicar su vida a las misiones, tanto las misiones entre fieles, llamadas \u201cmisiones populares\u201d, como entre los indios que todav\u00eda permanec\u00edan infieles, sobre todo en el norte. Tambi\u00e9n entraban frailes ya profesos de cualquier convento que quisieran hacer lo mismo y que necesitaran de una formaci\u00f3n espec\u00edfica para esa tarea.<br>Ya desde la fundaci\u00f3n del Colegio de Quer\u00e9taro se hab\u00edan hecho tr\u00e1mites para fundar otro semejante en Guadalupe, cerca de Zacatecas, que habr\u00eda de tener gran importancia en Chihuahua. Felipe V aprob\u00f3 su fundaci\u00f3n en 1704 y \u00e9sta se realiz\u00f3, finalmente, el 12 de enero de 1707 .<br>Los colegios de Propaganda Fide eran independientes de la provincia en que se encontraban y estaban sujetos inmediatamente al ministro general de la orden y a sus representantes en Am\u00e9rica, los comisarios generales de M\u00e9xico y Per\u00fa .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mapa franciscano de Chihuahua: Provincia del Santo Evangelio (Chihuahua y Nuevo M\u00e9xico). Custodia y Provincia de Zacatecas. Colegio de Guadalupe. Provincia de Jalisco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es hora de se\u00f1alar cu\u00e1les fueron las unidades administrativas franciscanas que operaron en el territorio de Chihuahua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Provincia del Santo Evangelio en Chihuahua<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el siglo XVI, los primeros franciscanos que llegaron en la d\u00e9cada de 1560 al sur del actual estado de Chihuahua, partiendo del convento de Nombre de Dios, Durango, pertenec\u00edan a la Provincia del Santo Evangelio de M\u00e9xico.<br>Contempor\u00e1neamente, el portugu\u00e9s fray Pablo de Acevedo, que acompa\u00f1aba a don Francisco de Ibarra en su cuarta expedici\u00f3n o \u201centrada\u201d al norte, que lleg\u00f3 hasta Paquim\u00e9, celebr\u00f3 una misa en ese lugar en 1565 .<br>El 8 de septiembre de 1546 lleg\u00f3 al pie de un cerro, que llamaron de la Bufa, un grupo de soldados exploradores al mando del capit\u00e1n Juan de Tolosa. Con ellos iban cuatro franciscanos como capellanes, entre ellos fray Ger\u00f3nimo de Mendoza.<br>Estos franciscanos, por venir de Nochistl\u00e1n, en Jalisco, pertenec\u00edan a la provincia del Santo Evangelio de M\u00e9xico a trav\u00e9s de la custodia de Michoac\u00e1n. Pronto comenzaron a evangelizar a los indios y fundaron un hospicio en el naciente real de minas de Zacatecas.<br>Fray Ger\u00f3nimo comenz\u00f3 a incursionar hacia el norte en busca de indios y hacia 1557 lleg\u00f3, con un grupo de soldados, a un lugar de minas que llamaron el Real de San Mart\u00edn. En ese mismo a\u00f1o lleg\u00f3 a un paraje cercano a donde se fundar\u00eda poco despu\u00e9s, en 1563, la ciudad de Durango y estableci\u00f3 ah\u00ed lo que ser\u00eda el inicio de la misi\u00f3n de Nombre de Dios.<br>Al ver que la predicaci\u00f3n del Evangelio ten\u00eda \u00e9xito entre los naturales de la regi\u00f3n, fray Jer\u00f3nimo pidi\u00f3 a su provincial de M\u00e9xico que le mandara algunos frailes de refuerzo. Pronto llegaron tres franciscanos: fray Pedro de Espinareda, fray Diego de la Cadena y fray Jacinto de San Francisco (fray Cintos), pero no ven\u00edan a apoyar a fray Jer\u00f3nimo, sino a sustituirlo, pues tra\u00edan la orden de que regresara a M\u00e9xico para una nueva encomienda.<br>Fray Pedro de Espinareda qued\u00f3 como superior y fue quien el 3 de junio de 1562, junto con don Francisco de Ibarra como autoridad civil, fund\u00f3 la misi\u00f3n de San Francisco de Nombre de Dios .<br>Primeras fundaciones en Chihuahua<br>Teniendo como centro de irradiaci\u00f3n dicho convento de Nombre de Dios, los franciscanos extendieron su trabajo apost\u00f3lico a los alrededores. Mientras tanto, uno de los capitanes de Ibarra, Rodrigo del R\u00edo y Losa, que lleg\u00f3 a ser gobernador de Nueva Vizcaya (1589-1595), fund\u00f3 el real de minas de Santa B\u00e1rbara en 1567 .<br>Aunque Santa B\u00e1rbara, como real de minas que era, fue administrada en lo espiritual por sacerdotes diocesanos, ya que sus pobladores eran espa\u00f1oles y otros individuos ya bautizados, los franciscanos fundaron ah\u00ed un convento, alegando que ten\u00edan que atender a los indios que trabajaban en las minas. El primer convento franciscano de Chihuahua se estableci\u00f3, pues, en Santa B\u00e1rbara, en 1567 o poco despu\u00e9s.<br>Cerca de Santa B\u00e1rbara, en un valle m\u00e1s propicio para la agricultura y la ganader\u00eda, los franciscanos fundaron tambi\u00e9n la misi\u00f3n de San Bartolom\u00e9, donde hoy es el Valle de Allende, para atender ah\u00ed a los indios en su propio h\u00e1bitat. Para la fundaci\u00f3n de esta misi\u00f3n, que suele citarse como la primera, los historiadores proponen diferentes fechas.<br>En la plaza principal del pueblo se encuentra una l\u00e1pida que se\u00f1ala el a\u00f1o de 1563 como fecha de su fundaci\u00f3n, aunque esto es muy improbable. El padre Arlegui dice que se fund\u00f3 en 1560 , lo cual es todav\u00eda m\u00e1s improbable. M\u00e1s confiable puede ser la Relaci\u00f3n de conventos que hab\u00eda en la Provincia de Zacatecas en 1688, que se\u00f1ala para la erecci\u00f3n de dicho convento el a\u00f1o de 1564 . Sin embargo, la historiadora Chantal Cramaussel retrasa la fecha de su fundaci\u00f3n diez a\u00f1os, hasta 1574 .<br>En todo caso, este convento tuvo al principio una vida muy precaria, hasta casi desaparecer. Pero para la segunda d\u00e9cada del siglo XVII comenz\u00f3 a prosperar nuevamente, incluso m\u00e1s que Santa B\u00e1rbara, al grado que los curas de esta parroquia pusieron su asiento en San Bartolom\u00e9 .<br>Entrada en Nuevo M\u00e9xico<br>De Santa B\u00e1rbara habr\u00edan de partir los primeros misioneros que se lanzaron a la \u201cconquista espiritual\u201d del Nuevo M\u00e9xico, tierra en gran parte ignota, aunque ya hab\u00eda sido visitada por algunos exploradores. En 1581 los frailes Agust\u00edn Rodr\u00edguez, Francisco L\u00f3pez y Juan de Santa Mar\u00eda, de la Provincia del Santo Evangelio, partiendo de Santa B\u00e1rbara, se internaron en lo que ellos mismos llamaron territorio del Nuevo M\u00e9xico. Aunque perecieron muy pronto a manos de los indios, la continuaci\u00f3n de su obra misionera en esos territorios de l\u00edmites indefinidos sigui\u00f3 siendo responsabilidad de la dicha provincia de M\u00e9xico.<br>En 1598, cuando Juan de O\u00f1ate hizo su entrada a Nuevo M\u00e9xico, lo acompa\u00f1aban diez frailes, los cuales llegaron hasta Santa Fe y se dispersaron por sus alrededores, dando as\u00ed por iniciada formalmente la evangelizaci\u00f3n de Nuevo M\u00e9xico.<br>La custodia de Nuevo M\u00e9xico en el norte de Chihuahua<br>Al crecer la obra misionera con nuevos arribos de frailes y con la fundaci\u00f3n de nuevas misiones, se estableci\u00f3 en 1616 o 1617 la custodia de la Conversi\u00f3n de San Pablo del Nuevo M\u00e9xico, con sede en Santa fe, la cual extendi\u00f3 su influencia hasta la parte norte de lo que hoy es el estado de Chihuahua.<br>Los l\u00edmites entre Chihuahua y Nuevo M\u00e9xico no estaban entonces muy claros, por lo que los franciscanos de Nuevo M\u00e9xico se extendieron desde Santa Fe hasta lo que hoy es el norte de Chihuahua.<br>La misi\u00f3n m\u00e1s importante que fundaron en el siglo XVII fue la de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe del Paso del R\u00edo del Norte, que hoy es Ciudad Ju\u00e1rez, as\u00ed como El Paso, Texas, fundada por fray Garc\u00eda de San Francisco en 1659, cerca del r\u00edo Grande o r\u00edo Bravo, y junto con ella varias misiones en ambas orillas r\u00edo abajo. El 1668 fray Garc\u00eda bendijo el hermoso templo de la misi\u00f3n, que todav\u00eda hoy existe al lado de la catedral de Ciudad Ju\u00e1rez.<br>En 1680 tuvo lugar en el norte de nuevo M\u00e9xico una gran revuelta de los indios pueblo que fue un desastre para los espa\u00f1oles. Murieron unos 400 entre colonos y soldados. De los franciscanos murieron 21, el grupo mayor de m\u00e1rtires que se dio en la etapa colonial de M\u00e9xico.<br>El gobernador que estaba en ese tiempo al frente de la provincia, Antonio de Oterm\u00edn, se refugi\u00f3 en el Paso del Norte con tres mil personas y con \u00e9l todos los franciscanos que hab\u00edan sobrevivido. Estos no permanecieron inactivos. Fundaron misiones por ambos lados del r\u00edo Bravo y aun se internaron en el territorio de Chihuahua, al sur y al suroeste de Paso del Norte, es decir al norte y noroeste de Chihuahua. Pronto, en el siguiente siglo, llegar\u00e1n por el r\u00edo para fundar, entre otras, la misi\u00f3n de San Francisco de la Junta de los R\u00edos, hoy la ciudad de Ojinaga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Provincia de Zacatecas en Chihuahua<br>Hay que describir un poco m\u00e1s los or\u00edgenes y la expansi\u00f3n de la provincia de Nuestro Padre San Francisco de Zacatecas, pues a ella van a pertenecer la mayor parte de las misiones franciscanas del estado de Chihuahua.<br>Entre 1573 y 1574 se erigi\u00f3 la custodia de Nuestro Padre San Francisco de los Zacatecas, con sede, precisamente en la misi\u00f3n de Nombre de Dios, Durango, pues el nombre de la custodia no hac\u00eda referencia a la villa de Zacatecas sino a los indios zacatecas. Cuando el convento franciscano de Zacatecas, que pertenec\u00eda a la provincia de Michoac\u00e1n, pas\u00f3 a la del Santo Evangelio, la sede de la custodia se traslad\u00f3 de Durango a Zacatecas.<br>A partir de 1604, cuando la custodia de Zacatecas se convirti\u00f3 en provincia independiente, la mayor parte de las misiones franciscanas de Chihuahua, principalmente en el siglo XVII, fueron fundadas y regidas por ella hasta 1767. Despu\u00e9s de esa fecha participaron otros franciscanos, como veremos.<br>Hemos dicho que la mayor parte de las misiones de Chihuahua fundadas antes de 1767 eran de la provincia de Zacatecas, pues, como hemos visto, los franciscanos del Santo Evangelio, a trav\u00e9s de la custodia de Nuevo M\u00e9xico, fundaron tambi\u00e9n una serie de misiones en el norte de Chihuahua, a lo largo del r\u00edo Bravo, y a\u00fan m\u00e1s adentro del territorio, siendo la m\u00e1s importante la de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe de Paso del Norte, que ya mencionamos.<br>En cuanto a la parte noroccidental del estado, la regi\u00f3n de Casas Grandes, esas misiones y el presidio de Janos, pasaron sucesivamente, durante los siglos XVII y XVIII, de la provincia de Zacatecas a la custodia de Nuevo M\u00e9xico y viceversa.<br>En lo que respecta a la provincia de Zacatecas, el XVII fue el siglo de mayor expansi\u00f3n de sus misiones. Entre 1604 y 1696, los franciscanos de Zacatecas fundaron por lo menos 37 misiones, es decir, conventos y sus respectivos pueblos de visita. Y eso solo en la parte de Chihuahua que les tocaba atender, aproximadamente una tercera parte del mapa. Muchas de esas misiones son hoy pr\u00f3speras poblaciones del estado.<br>Al comenzar el siglo XVIII, los franciscanos de Zacatecas hab\u00edan llenado pr\u00e1cticamente todo su territorio se misiones. Algunas de ellas, las m\u00e1s importantes, se fueron secularizando, es decir, pasaron al obispado de Durango como parroquias atendidas por el clero secular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho m\u00e1s relevante del siglo XVIII fue la elevaci\u00f3n del convento de San Antonio de Parral, fundado en 1642, a la categor\u00eda de custodia, en 1714, ejecut\u00e1ndose la bula en 1717.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo su dependencia quedaron los conventos de Babonoyaba, Bach\u00edniva, Namiquipa, Santa Isabel, San Andr\u00e9s, Julimes, Nombre de Dios, San Jos\u00e9 (en la villa de Chihuahua), Santa Cruz de Tapacolmes y Casas Grandes y sus numerosos pueblos de visita. Un cronista nos dice que la custodia comprend\u00eda 4 ciudades, 8 villas, 160 pueblos y 12 reales de minas, as\u00ed como m\u00e1s de 400 estancias y labores, con un excesivo n\u00famero de pobladores b\u00e1rbaros y belicosos de innumerables naciones y m\u00e1s de 100 mil personas adultas de solo indios .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este siglo, en 1773, tambi\u00e9n qued\u00f3 formalmente erigido como convento el hospicio de Chihuahua, despu\u00e9s de un largo y extenuante proceso burocr\u00e1tico .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siglo XVIII: Nuevas misiones. Los franciscanos en la Tarahumara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Colegio de Guadalupe y la provincia de Jalisco<br>La \u00fanica regi\u00f3n de Chihuahua donde no trabajaban los franciscanos era la sierra Tarahumara, en la parte suroccidental del actual estado, habitada por los tarahumares y por otras etnias. Pero esto iba a cambiar a partir de 1767.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se sabe, en ese a\u00f1o los jesuitas fueron expulsados de todos los dominios de Espa\u00f1a, y esa misma suerte la sufrieron los que atend\u00edan la Tarahumara. Al quedar abandonadas esas misiones, algunas se secularizaron pasando como parroquias al obispado de Durango, y las que siguieron como tales fueron encomendadas a los misioneros del Colegio de Propaganda Fide de Guadalupe, Zacatecas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, tambi\u00e9n las Provincia de Jalisco y Zacatecas tuvieron participaci\u00f3n en las misiones de la Tarahumara en los \u00faltimos a\u00f1os de la presencia franciscana en esa regi\u00f3n.<br>En 1827, el gobierno mexicano orden\u00f3 a los franciscanos del Colegio de Guadalupe que entregaran sus misiones de la Tarahumara a los de las provincias de Jalisco y Zacatecas, y que se trasladaran a las misiones de la Alta California, debido a la escasez de misioneros del Colegio de San Fernando que las atend\u00edan. La transferencia en la Tarahumara se hizo entre 1828 y 1830.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siglo XIX: El declive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siglo XIX marc\u00f3 el declive de los franciscanos en Chihuahua y en todo M\u00e9xico. Teniendo como antecedente el lento proceso de descristianizaci\u00f3n que se dio a lo largo del siglo XVIII, principalmente en Europa, ese declive se acentu\u00f3 en M\u00e9xico en el siglo XIX con el desorden provocado por la guerra de independencia, que afect\u00f3 tambi\u00e9n la actividad y la disciplina interna de los religiosos. A esto se a\u00f1adi\u00f3, en el M\u00e9xico independiente, el hostigamiento de la primera reforma liberal de G\u00f3mez Far\u00edas contra las misiones, ya muy debilitadas por la escasez de religiosos; y, finalmente la supresi\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas por las Leyes de Reforma.<br>Como ya vimos, en 1767, al ser expulsados los jesuitas de la Tarahumara, los frailes se hicieron cargo de las misiones que no fueron entregadas al obispado de Durango. Los misioneros del Colegio de Guadalupe se hicieron cargo de esas misiones de 1767 a 1827. En este \u00faltimo a\u00f1o, el gobierno mexicano orden\u00f3 a los franciscanos del Colegio de Guadalupe que entregaran sus misiones de la Tarahumara a los de las provincias de Zacatecas y de Jalisco, para que ellos se hicieran cargo de las misiones de la Alta California, debido a la escasez de los misioneros del Colegio de San Fernando que las atend\u00edan. Esta transferencia se hizo entre 1828 y 1830, y los nuevos franciscanos resistieron ah\u00ed hasta la supresi\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas en 1859.<br>El trabajo de los franciscanos en la Tarahumara fue ejemplar hasta bien entrado el siglo XIX, hasta que ya no pudieron contra tantos problemas de dentro y de fuera de la orden.<br>En medio de la confusi\u00f3n causada por los motivos ya mencionados, es explicable que en los conventos se comenzara a relajar la disciplina y que los superiores tuvieran que instar una y otra vez a su cumplimiento.<br>El 6 de abril de 1792, el provincial de Zacatecas, fray Juan Nepomuceno Barrag\u00e1n, escribi\u00f3 al titular de la custodia de Parral, fray Jos\u00e9 Rold\u00e1n, una carta para que la hiciera circular entre todos los religiosos de su jurisdicci\u00f3n.<br>En dicha carta el provincial lamenta que \u201calgunos Religiosos de los que habitan esa custodia viven tan abandonados y olvidados de sus obligaciones que sin ning\u00fan temor de Dios atropellan su honra, su instituto, su conciencia y su alma, con esc\u00e1ndalo de los seculares que se admiran de verlos comerciar y tratar trabajando minas sin acordarse de la estrech\u00edsima Regla que profesaron\u201d.<br>Al comenzar el nuevo siglo, otro custodio de Parral, fray Miguel Camacho, escribe una circular a todos los religiosos de las misiones de la Tarahumara: \u201cSe les exhorta a evitar el abuso de salir de sus misiones dej\u00e1ndolas abandonadas, viniendo a Chihuahua por muchos d\u00edas y a otros lugares, despoj\u00e1ndose a veces del h\u00e1bito y pase\u00e1ndose en traje seglar\u201d .<br>En el siglo XIX, con el caos social y pol\u00edtico que sigui\u00f3 a los primeros a\u00f1os de vida independiente, la cosa fue de mal en peor, a juzgar por las denuncias y prohibiciones que se hacen m\u00e1s frecuentes, por ejemplo, la asistencia de religiosos a plazas de toros, circos, comedias, bailes, casas de juegos, vinater\u00edas, caf\u00e9s, etc., as\u00ed como disposiciones respecto al uso del h\u00e1bito .<br>A los problemas internos, como son la p\u00e9rdida del esp\u00edritu religioso y la relajaci\u00f3n moral, se suman los de fuera. El 19 de diciembre de 1833, Valent\u00edn G\u00f3mez Far\u00edas expidi\u00f3 una ley que reclamaba el Patronato regio para las nuevas autoridades de la naci\u00f3n independiente y secularizaba todas las misiones del territorio nacional, con lo que asest\u00f3 un duro golpe a las misiones franciscanas.<br>El resultado de tantas adversidades en los a\u00f1os subsiguientes fue una disminuci\u00f3n alarmante del personal de las \u00f3rdenes religiosas y un despilfarro de sus bienes. Por ejemplo, en 1789, entre franciscanos, dominicos, agustinos y otros, hab\u00eda entre 7,000 y 8,000 religiosos, mientras que para la tercera d\u00e9cada del siglo XIX quedar\u00edan unos 1,700 .<br>Seg\u00fan Jos\u00e9 Agust\u00edn de Escudero, en 1834 quedaban en el estado de Chihuahua s\u00f3lo dos conventos, el de la villa de Chihuahua y el de Parral. \u201cPero m\u00e1s bien pueden llamarse hospicios \u2013dice-, porque a veces el padre guardi\u00e1n vive sin un solo hermano que le acompa\u00f1e; son bastante pobres, y sostienen su iglesia de la caridad de los hermanos terceros, y alg\u00fan censo que perciben de fundaciones antiguas ya muy diminutas\u201d .<br>Y refiri\u00e9ndose a las misiones de la Tarahumara, Escudero nos dice que hab\u00eda 37 misiones, atendidas por ocho misioneros de la provincia de Zacatecas, m\u00e1s otras diez servidas por dos religiosos de la provincia de Jalisco y dos del colegio de Guadalupe. Ante tal escasez de personal, la situaci\u00f3n de las misiones que Escudero nos pinta no es nada halag\u00fce\u00f1a:<br>\u201cAunque por los reglamentos de su instituci\u00f3n los pueblos de indios s\u00f3lo deb\u00edan de tener una legua por cada viento, y por consiguiente las misiones no pod\u00edan ser demasiadamante m\u00e1s extensas, la progresiva agregaci\u00f3n de pueblos a los que tienen ministros, ha producido el resultado escandaloso de someter al cargo de un solo sacerdote m\u00e1s de 60 leguas cuadradas de administraci\u00f3n.<br>Por consecuencia, la instrucci\u00f3n religiosa no se generaliza como debiera en el estado de Chihuahua, y se comprueba de varios modos. En el partido de Galeana (verbi gratia) solamente hay en toda su vasta comprensi\u00f3n 4 sacerdotes . De esto resulta que muchos de aquellos infelices habitantes mueren sin confesi\u00f3n, que sus cuerpos se sepultan sin las ceremonias de la Iglesia, que no oyen misa m\u00e1s de una vez al a\u00f1o, que se dificulten y dilaten por mucho tiempo, con los males de mayor trascendencia a la quietud de las familias, los matrimonios, y, en fin, que los ni\u00f1os lleguen a la edad de un a\u00f1o o m\u00e1s sin haber recibido el sacramento del bautismo\u201d.<br>La medida se secularizar las misiones tomada por G\u00f3mez Far\u00edas qued\u00f3 sin efecto al retomar el poder Santa Anna, debido a la en\u00e9rgica reacci\u00f3n popular contra las pretendidas reformas. Sin embargo, el mal ya estaba hecho y muchas misiones quedaron abandonadas, por eso el gobierno central comenz\u00f3 a valorar otra vez la contribuci\u00f3n de las misiones a la paz y al progreso del pa\u00eds.<br>Este cambio dio a los franciscanos un breve respiro antes del golpe definitivo que les iba a llegar por las Leyes de Reforma.<br>A pesar de estas pasajeras medidas de recuperaci\u00f3n, el personal franciscano en Chihuahua sigui\u00f3 disminuyendo. Por ejemplo, seg\u00fan la tabla capitular de la provincia de Zacatecas del 1\u00b0 de septiembre de 1854, de siete misiones que hab\u00eda en Nueva Vizcaya (sic) y diez en la Tarahumara, a cuatro no se les asigna ministro. S\u00f3lo se anota en su lugar un simple \u201cprovidebitur\u201d (se proveer\u00e1) . Esta es una anotaci\u00f3n que se repite con frecuencia en las tablas capitulares de esos a\u00f1os.<br>Aun esas cuentas hechas en el centro de la provincia a veces no concordaban con la realidad. Seg\u00fan Merrill, en ese mismo a\u00f1o s\u00f3lo quedaban cuatro padres de la provincia de Zacatecas en la Tarahumara, m\u00e1s cinco en los otros pueblos de la custodia, y para 1856 s\u00f3lo quedaba un misionero de la provincia de Jalisco, que atend\u00eda los partidos de Nabogame y Baborigame .<br>Finalmente, el golpe de gracia, radical, contundente, a las \u00f3rdenes religiosas, se lo vino a dar Benito Ju\u00e1rez con la ley del 12 de julio de 1859, que no s\u00f3lo nacionaliz\u00f3 los bienes del clero secular y regular sino que suprimi\u00f3 de un golpe en toda la Rep\u00fablica todas las \u00f3rdenes religiosas, las archicofrad\u00edas, cofrad\u00edas, congregaciones o hermandades anexas a las comunidades religiosas (la tercera orden franciscana, por tanto), a las catedrales, parroquias u otras iglesias; prohibi\u00f3 la fundaci\u00f3n de nuevos conventos, cerr\u00f3 los noviciados y prohibi\u00f3 la profesi\u00f3n de los novicios y novicias que entonces hab\u00eda.<br>Los religiosos, por tanto, al no existir el instituto al que pertenec\u00edan, quedaban exclaustrados y deb\u00edan pasarse al clero secular, o mejor, desde la perspectiva de los autores de la ley, deb\u00edan reintegrarse a la vida civil.<br>Como consecuencia de la mencionada ley, los franciscanos comenzaron a dejar las pocas misiones y conventos que a\u00fan les quedaban en el estado de Chihuahua, las cuales quedaron secularizadas, haci\u00e9ndose cargo de ellas el obispado de Durango.<br>De los pocos frailes que quedaban, unos regresaron a sus lugares de origen, donde se incorporaron al clero diocesano. Algunos se quedaron en Chihuahua, incardinados a la di\u00f3cesis de Durango, por ejemplo, fray Jos\u00e9 Mar\u00eda Becerra, que se qued\u00f3 en Guadalupe y Calvo, donde muri\u00f3 en 1862; fray Felipe de Jes\u00fas Silva, que muri\u00f3 en Tomochi, tambi\u00e9n en 1862; fray Antonio Enr\u00edquez, a quien encontramos firmando actas en San Jer\u00f3nimo en 1863 y en San Andr\u00e9s entre 1874 y 1881; y fray Antonio Romero, que tambi\u00e9n se qued\u00f3 en la Tarahumara y muri\u00f3 en Norogachi en 1887.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conclusi\u00f3n: La obra heroica de los religiosos y sus detractores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XIX, centenares de misioneros, tanto franciscanos como jesuitas, participaron en la formaci\u00f3n de Chihuahua.<br>Intentemos responder a varias preguntas para entender esa parte de la fundaci\u00f3n de Chihuahua que les toc\u00f3 iniciar:<br>\u00bfPor qu\u00e9 actuaron como lo hicieron?<br>\u00bfQu\u00e9 los motiv\u00f3 a dejar su familia y su patria, donde en muchos casos gozaban de una posici\u00f3n social privilegiada, para venir a habitar en la intemperie del desierto, la fragosidad de la sierra y las incertidumbres de cada d\u00eda?<br>\u00bfQu\u00e9 los motiv\u00f3 a entregarse de una manera total sin tener ninguna garant\u00eda de la cosecha?<br>No pocos historiadores modernos despachan r\u00e1pidamente el asunto presentando a los misioneros como piezas de un ajedrez pol\u00edtico-econ\u00f3mico, simples peones del imperio, que los utilizaba para mantener sumisa a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y proveer de mano de obra barata a los colonizadores. Cito, por ejemplo, a Antonio Rubial Garc\u00eda en su obra El cristianismo en Nueva Espa\u00f1a. Catequesis, fiesta, milagros y recepci\u00f3n : \u201cPara la Corona y los gobernadores y adelantados nombrados por ella, la labor misionera fue considerada central dentro de la pol\u00edtica colonizadora\u2026 Esta situaci\u00f3n marc\u00f3 el proyecto hisp\u00e1nico en las fronteras a lo largos de los siglos XVII y XVIII, proyecto en el cual colonizaci\u00f3n y misi\u00f3n estuvieron profundamente imbricadas, pues ambas iban dirigidas al mismo fin: someter a las poblaciones abor\u00edgenes al r\u00e9gimen espa\u00f1ol\u201d.<br>No es eso lo que se deduce de una carta de fray Juan de los \u00c1ngeles, ministro general de los franciscanos, escrita en 1596, a los frailes que deseaban ir a misionar a California :<br>\u201cHabr\u00e9is de ir a lejanas tierras, tierras desiertas, muy ardientes y amargas. No hallar\u00e9is en meses o a\u00f1os alguien que hable tu idioma y todo te ser\u00e1 hostil, hasta el propio suelo, sembrado de espinas y alima\u00f1as.<br>D\u00eda con d\u00eda procurar\u00e1s tu alimento como lo hacen las aves y las fieras; y habr\u00e1 veces en que tus labios no tendr\u00e1n m\u00e1s agua que la del roc\u00edo. Por techo tendr\u00e1s el cielo, y en el d\u00eda, quiz\u00e1, no poseer\u00e1s m\u00e1s sombra que tu propio sayal.<br>Y en medio de tan pavorosa inmensidad amar\u00e1s al pagano, que buscar\u00e1 tu muerte con flecha silenciosa. Y cuando te sientas desfallecer, en tu delirio entender\u00e1s que Dios te puso ah\u00ed para sembrar en las almas jardines que jam\u00e1s ver\u00e1s. Y, aunque no conviertas a infiel alguno y perezcas en el mar o te devoren las fieras, habr\u00e1s hecho tu oficio y Dios el suyo. Hermano, \u00bfa\u00fan quieres ir a California?\u201d.<br>Precisamente por estos testimonios es que dudamos que los misioneros se prestasen a ser simples piezas del ajedrez geopol\u00edtico del rey de Espa\u00f1a.<br>Para entender su motivaci\u00f3n, hay que considerar que cuando Col\u00f3n abri\u00f3 las rutas hacia Am\u00e9rica la penetraci\u00f3n y conquista armada del continente por parte de Europa fue algo inevitable, propio de ese tiempo. En medio de la brutalidad que caracteriz\u00f3 muchas veces a la conquista, el \u00fanico sector espa\u00f1ol que se opuso fueron los misioneros. Se contrapusieron con mucha fuerza a la esclavizaci\u00f3n de los indios y a la destrucci\u00f3n de su cultura, al grado que con ellos nacieron los hoy llamados derechos humanos.<br>Obviamente, esta actitud de los religiosos no se hizo de una manera lineal y pareja, sino con sus altibajos, como toda obra humana, imperfecta por definici\u00f3n. Pero las excepciones conforman la regla. Tampoco se les pod\u00eda pedir que dejaran de ser hombres de su tiempo y ciudadanos de su patria, pues razonablemente pensaban que era hacer un beneficio a aquellos sencillos habitantes del nuevo mundo el ponerlos bajo el gobierno de Espa\u00f1a y bajo las mejores expresiones de la cultura europea, como eran los adelantos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos que ellos introdujeron en las poblaciones ind\u00edgenas.<br>Los misioneros no ansiaban oro ni poder. Solo deseaban hacer cristianos a los indios e incorporarlos a la Iglesia, para que se salvaran por la fe en Jesucristo. Ve\u00edan a los indios como seres humanos, con toda su dignidad de hijos de Dios. Por eso los misioneros fueron los primeros humanistas del continente .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[1] Conferencia en el Seminario Las \u00f3rdenes religiosas en las audiencias americanas. Eje tem\u00e1tico: Evangelizaci\u00f3n y administraci\u00f3n religiosa. 31 de marzo de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[2] Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, M\u00e9xico 2008. 2a. edici\u00f3n: Gobierno del Estado de Chihuahua, Secretar\u00eda de Econom\u00eda, Chihuahua, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[3] Cuadernos de Investigaci\u00f3n No. 3, Unidad de Estudios Hist\u00f3ricos y Sociales de la Universidad Aut\u00f3noma de Ciudad Ju\u00e1rez, 2004.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[4] En coautor\u00eda con Carlos Lazcano, Grupo Cementos de Chihuahua, Chihuahua, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[5] De \u00e9l se public\u00f3 su conferencia sobre \u201cLa \u00e9poca franciscana en la Tarahumara\u201d, en <em>Actas del Cuarto Congreso Internacional de Historia Regional Comparada, 1993<\/em>. Universidad Aut\u00f3noma de Ciudad Ju\u00e1rez, Cd. Ju\u00e1rez 1995, Vol. I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[6] Se puede ver la referencia bibliogr\u00e1fica de ellas en mi obra <em>Las misiones franciscanas en Chihuahua<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[7] John Lloyd Mecham, <em>Francisco de Ibarra y la Nueva Vizcaya<\/em>, UJED-Gobierno de Chihuahua, Chihuahua, 2005. Otra edici\u00f3n anterior diferente, UJED, 1992.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[8] El obispado de Sonora fue establecido por el papa P\u00edo VI el 7 de mayo de 1779, como una escisi\u00f3n del obispado de la Nueva Vizcaya y comprend\u00eda las provincias de Sinaloa, Sonora, las Californias y Arizona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[9] La provincia fue erigida por Clemente VIII, por la bula <em>Ex injunctis nobis<\/em>, del 10 de abril de 1603 y fue ejecutada en Zacatecas el 22 de febrero de 1604.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[10] En 1733 se fund\u00f3 el Colegio de San Fernando, en M\u00e9xico. La Provincia de San Diego fund\u00f3, a su vez, el Colegio de Pachuca en 1733. Por su parte, San Fernando fund\u00f3 en 1799 el de Orizaba y Guadalupe el de Zapopan en 1816.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[11] Lino G\u00f3mez Canedo, <em>Evangelizaci\u00f3n, cultura y promoci\u00f3n social<\/em>. Porr\u00faa, M\u00e9xico, 1993, p. 553); Fidel de Jes\u00fas Chauvet, <em>Los franciscanos en M\u00e9xico (1523-1980)<\/em>. Edici\u00f3n de la Provincia del Santo Evangelio, M\u00e9xico, 1981, c V. Los colegios de Propaganda Fide fueron suprimidos por la orden en 1908. Hay que a\u00f1adir que aun antes de la fundaci\u00f3n del Colegio de Propaganda Fide de Santa Cruz de Quer\u00e9taro en 1682, ya se hab\u00eda fundado en Tlatelolco el Colegio de San Buenaventura con el fin de preparar a los misioneros de las provincias del Santo Evangelio, Jalisco, Zacatecas y Florida destinados precisamente a las misiones del norte. Este colegio perdur\u00f3 hasta 1861 en que fue suprimido por las Leyes de Reforma. En este colegio se formaban tambi\u00e9n los lectores o profesores de las provincias franciscanas mencionadas. Cf. F. de J. Chauvet, <em>Tlatelolco. Noticia hist\u00f3rica sobre la iglesia y anexos de Santiago<\/em>, M\u00e9xico, 1946.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[12] Seg\u00fan Baltasar de Obreg\u00f3n (<em>Historia de los descubrimientos antiguos y modernos de la Nueva Espa\u00f1a. A\u00f1o de 1584<\/em>. Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, M\u00e9xico, 1924, reeditada por el Gobierno del Estado de Chihuahua, 1986, y por Porr\u00faa, M\u00e9xico, 1988, p. 188), la visita a Paquim\u00e9 fue en 1567, pero Mecham, op. cit., 1992, 237-238, fund\u00e1ndose en muy buenas razones, dice que fue a fines de 1565 o principios de 1566.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[13] Pero no fue sino hasta el 6 de octubre de 1563 que el virrey don Luis de Velasco otorg\u00f3 al padre Espinareda la licencia para fundar la villa y el convento de Nombre de Dios, y la ejecuci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de la licencia se llev\u00f3 a cabo el 6 de noviembre siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[14] Chantal Cramaussel, <em>La Provincia de Santa B\u00e1rbara, 1563-1631<\/em>. Biblioteca Chihuahuense, Gobierno del Estado de Chihuahua, 2004. Ver las razones de la autora para se\u00f1alar el a\u00f1o de 1567 para la fundaci\u00f3n de Santa B\u00e1rbara. Tomo esta obra como referencia para estos datos, pero hay una edici\u00f3n ampliada de la misma autora, titulada <em>Poblar la frontera. La provincia de Santa B\u00e1rbara en Nueva Vizcaya durante los siglos XVI y XVII<\/em>, El Colegio de Michoac\u00e1n, 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[15] Jos\u00e9 de Arlegui, OFM, <em>Cr\u00f3nica de N. S. P. S. Francisco de Zacatecas<\/em>, publicada en 1737 y reimpresa en 1851, en M\u00e9xico. Ver pp. 34-35.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[16] \u201cRelaci\u00f3n de los conventos que hab\u00eda en la Provincia de Zacatecas, en 1688\u201d, en Francisco Pe\u00f1a, <em>Estudio Hist\u00f3rico sobre San Luis Potos\u00ed<\/em>, Imprenta Editorial El Estandarte, San Luis Potos\u00ed, 1894, Ap\u00e9ndice 8, p. 24. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la fundaci\u00f3n de un asentamiento puede tener diversas etapas, desde una primera \u201cllegada\u201d, hasta un establecimiento m\u00e1s formal y definitivo. Siendo as\u00ed, se puede avanzar la hip\u00f3tesis de que los franciscanos comenzaron a trabajar con los indios de esa regi\u00f3n alrededor de 1564, pero que la fundaci\u00f3n formal de un convento fue en 1574, como dice Chantal, basada en s\u00f3lidos argumentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[17] Ver obras citadas en la nota 13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[18] Chantal Cramaussel, op. cit., 2004, c. II, parece cerrar la cuesti\u00f3n cuando dice: \u201cSabemos con certeza que el convento franciscano en el Valle de San Bartolom\u00e9 data de 1574 y que fue por lo tanto posterior en siete a\u00f1os a la fundaci\u00f3n de la villa de Santa B\u00e1rbara\u201d, p. 53.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[19] Aunque Arlegui afirma que la custodia se fund\u00f3 en 1566, las investigaciones de W. Jim\u00e9nez Moreno (\u201cLos or\u00edgenes de la Provincia Franciscana de Zacatecas\u201d, <em>Memorias de la Academia Mexicana de Historia, <\/em>Tomo XI, No. 1, 1952, pp. 22-37) dice que la erecci\u00f3n de la custodia se gestionaba desde 1572 y que se logr\u00f3 entre 1573 y 1574. El historiador franciscano Kieran R. McCarty, como Jim\u00e9nez Moreno, dice que la custodia fue fundada en la d\u00e9cada de 1570-1580 (\u201cLos franciscanos en la frontera chichimeca\u201d, en <em>Historia Mexicana<\/em>, No. 43, enero-marzo, 1962)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[20] Fr. \u00c1ngel de los Dolores Tiscare\u00f1o, <em>El Colegio de Guadalupe. Desde el origen hasta nuestros d\u00edas<\/em>. Tip. La Prensa Cat\u00f3lica, M\u00e9xico 1905, Tomo I, Parte 2\u00aa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[21] Diz\u00e1n V\u00e1zquez, \u201cEl templo de San Francisco de As\u00eds en el siglo XVIII\u201d. Cap\u00edtulo en el libro <em>Cantera de historias. Los caminos de la memoria<\/em>, Ayuntamiento de Chihuahua, 2010-2013 \u2013 Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[22] Alejandro Irigoyen, <em>De Acatita de Baj\u00e1n a la capilla de San Antonio<\/em>. Ayuntamiento de Chihuahua, 1995, pp. 41-42.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[23] AGN\/Justicia y Negocios Eclesi\u00e1sticos\/Tomo 98\/ Legajo 33\/1830\/f 297-315.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[24] H.H. Bancroft, <em>Porfirio D\u00edaz, Su Biograf\u00eda. Rese\u00f1a Hist\u00f3rica y Social del Pasado y Presente de M\u00e9xico<\/em> (en portada: <em>Vida de Porfirio D\u00edaz<\/em>). The History Company Publishers. San Francisco, California. La Compa\u00f1\u00eda Historia de M\u00e9xico, M\u00e9xico 1887.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[25]\u00a0 Escudero, op. cit., 2003, c. III, p\u00e1rrafo 4, para esta cita y las que siguen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[26] No s\u00e9 cu\u00e1nto med\u00eda el \u201cpartido\u201d Galeana, pero el actual \u201cdistrito\u201d Galeana comprende 7 municipios: Nuevo Casas Grandes, Casas Grandes, Galeana, Ignacio Zaragoza, Buenaventura, Janos, Ascensi\u00f3n, con una extensi\u00f3n total de 39,172 kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[27] G\u00f3mez Canedo en I. del R\u00edo, <em>Gu\u00eda del Archivo Franciscano de la Biblioteca Nacional de M\u00e9xico, Vol. I, UNAM, Instituto de Investigaciones Bibliogr\u00e1ficas<\/em>, M\u00e9xico, 1975, p. CVII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[28] Merrill, 1995, 168.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[29] Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u2013 Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, M\u00e9xico 2020. Este autor se dedica mayormente a temas de la historia colonial de la Iglesia en M\u00e9xico, aunque convirti\u00e9ndola casi en un cat\u00e1logo de errores y deficiencias, subrayando pr\u00e1cticamente solo lo negativo de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[30] Publicada en Carlos Lazcano Sahag\u00fan (coord.), en <em>Homenaje a Fernando Consag, S. J. Memoria de la I Reuni\u00f3n de historiadores sobre los Fundadores de la Antigua California<\/em>, Ensenada, BC, 2011, p. 136.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[31] \u201cLos misioneros, esos seres humanos\u201d, introducci\u00f3n en el libro de Carlos Lazcano y Diz\u00e1n V\u00e1zquez, <em>Misioneros fundadores de Chihuahua<\/em>. Grupo Cementos de Chihuahua, 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diz\u00e1n V\u00e1zquez Contexto civil y eclesi\u00e1sticoRecordemos algunos datos para ubicar las misiones franciscanas de Chihuahua en su contexto civil y eclesi\u00e1stico.La Nueva VizcayaLa provincia de la Nueva Vizcaya fue fundada el 24 de julio de 1562 por el capit\u00e1n Francisco de Ibarra . Su jurisdicci\u00f3n abarcaba, en un principio, los actuales estados de Durango y Chihuahua, y partes de Zacatecas, Sinaloa, Sonora y Coahuila.En lo pol\u00edtico, la Nueva Vizcaya estaba subordinada al virrey de la Nueva Espa\u00f1a y bajo la autoridad judicial de la Real Audiencia de Guadalajara.Posteriormente, se le quitaron a la Nueva Vizcaya los distritos que ten\u00eda en Coahuila, as\u00ed como en Sonora y Sinaloa y qued\u00f3 constituida solo por las demarcaciones de Durango y Chihuahua, hasta que, en 1824, ya en el M\u00e9xico independiente, el Congreso federal cre\u00f3 los respectivos estados federales.El obispado de DurangoEn lo eclesi\u00e1stico, la di\u00f3cesis de Guadiana, con sede en la ciudad de Durango, fue erigida en 1620. Su territorio, tomado de la di\u00f3cesis de Guadalajara, comprend\u00eda en sus inicios la provincia de la Nueva Vizcaya, m\u00e1s Sinaloa, Sonora, las Californias, Arizona, Nuevo M\u00e9xico y partes de Zacatecas y de Coahuila . O sea que rebasaba con mucho la demarcaci\u00f3n pol\u00edtica de la Nueva Vizcaya.En este vasto territorio, los franciscanos dependieron en su actividad pastoral del obispo de Durango, generalmente con un buen entendimiento, el cual, sin embargo, no estuvo exento de algunos conflictos. Estos se dieron principalmente con los franciscanos de Nuevo M\u00e9xico, pero tambi\u00e9n en Durango y Chihuahua con el obispo Hevia y Vald\u00e9s. Introducci\u00f3n: Chihuahua, tierra franciscana.La orden franciscana fue uno de los tres grandes actores de la evangelizaci\u00f3n durante los dos siglos y medio que dur\u00f3 la Colonia, en lo que hoy es el estado de Chihuahua. Los otros dos son la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y el clero diocesano o secular.Los religiosos, tanto franciscanos como jesuitas, estaban destinados a evangelizar a los indios, mientras que el clero secular atend\u00eda a las poblaciones ya cristianas, como eran, por ejemplo, los reales de minas, integradas por espa\u00f1oles, criollos y mestizos, incluso indios ya cristianos.En el vasto territorio de Chihuahua, los franciscanos y los jesuitas evangelizaron diversos pueblos ind\u00edgenas que habitaban cada uno su propia regi\u00f3n.La actividad de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en Chihuahua ha sido investigada de manera pr\u00e1cticamente exhaustiva. Baste recordar los nombres de Gerard Decorme, Peter Masten Dunne, Ernest Burrus y Luis Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, as\u00ed como muchos otros investigadores detr\u00e1s de ellos.No sucede lo mismo con la actividad de los otros dos actores, que a\u00fan esperan en mudos archivos a los investigadores que les permitan hacer o\u00edr su voz a nuestra generaci\u00f3n.Respecto a las misiones franciscanas en Chihuahua, conozco solo tres obras que tratan de una manera general y m\u00e1s o menos extensa el tema:Del historiador Zacar\u00edas M\u00e1rquez Terrazas, Misiones de Chihuahua, Siglos XVII y XVIII (en la que describe tambi\u00e9n las misiones jesuitas).Y dos obras m\u00edas: Las misiones franciscanas en Chihuahua. Pistas y referencias para su investigaci\u00f3n , con una amplia bibliograf\u00eda sobre el tema, y Misioneros fundadores de Chihuahua . En esta obra yo presento una serie de biograf\u00edas de franciscanos de la primera hora y Carlos Lazcano escribe sobre los jesuitas.Pionero en la investigaci\u00f3n sobre los franciscanos en Chihuahua es el doctor William M. Merrill, pero solo nos dej\u00f3 valiosas recopilaciones documentales que me han sido de gran utilidad para mi trabajo .Tambi\u00e9n hay algunas monograf\u00edas breves sobre temas particulares que se refieren a los franciscanos, publicadas en folletos o como art\u00edculos de revistas o cap\u00edtulos de libros .El tema merece ser m\u00e1s investigado, pues de la misma manera que todo el territorio nacional es una tierra marcada durante siglos por la presencia franciscana, as\u00ed tambi\u00e9n la Nueva Vizcaya, casi en su totalidad, estuvo poblada, en diferentes etapas de su historia, de misiones franciscanas.Cientos de frailes, durante tres siglos, recorrieron a pie cada palmo del mapa y dejaron entre sus amados indios sus vidas gastadas en una entrega generosa. Nada resta a este hero\u00edsmo la menci\u00f3n de algunos ejemplos de indignidad que nunca faltan en cualquier colectivo. Antecedentes: La Orden Franciscana en M\u00e9xico. Provincias. La provincia de Zacatecas. Los Colegios de Propaganda Fide. El Colegio de Guadalupe. La llegada de los \u201cDoce\u201d. La Provincia del Santo Evangelio.La historia oficial de los franciscanos en M\u00e9xico comienza el 23 de mayo de 1524, cuando desembarc\u00f3 en Veracruz una misi\u00f3n de doce frailes encabezados por fray Mart\u00edn de Valencia. Aunque antes hab\u00edan llegado ya otros franciscanos a M\u00e9xico, este grupo, encabezado por fray Mart\u00edn de Valencia, ven\u00eda provisto, por parte del papa Adriano VI, de todas las facultades para fundar oficialmente la Iglesia Cat\u00f3lica en estas tierras.Los \u201cDoce\u201d llegaron a M\u00e9xico en junio y de inmediato se reunieron en cap\u00edtulo para tratar los asuntos m\u00e1s elementales de su organizaci\u00f3n. De ese cap\u00edtulo sali\u00f3 la creaci\u00f3n de la Custodia del Santo Evangelio, el 2 de julio de 1524.Los religiosos se entregaron sin demora a evangelizar en la ciudad de M\u00e9xico, en Texcoco y en todos los lugares circunvecinos. Para 1535 ya se hab\u00edan establecido en numerosas poblaciones del valle de M\u00e9xico y hab\u00edan llegado hasta Puebla, Cuernavaca, Michoac\u00e1n y Jalisco. Por esa raz\u00f3n en 1536 la custodia es elevada a la categor\u00eda de provincia.La Provincia del Santo Evangelio, con sede en el convento de San Francisco de la ciudad de M\u00e9xico, fue la m\u00e1s importante estructura organizativa que tuvo la orden en M\u00e9xico y de la cual habr\u00edan de salir todas las dem\u00e1s provincias de M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica.Al finalizar el siglo XVI los franciscanos ya estaban presentes en puestos de avanzada en los que hoy son los estados de M\u00e9xico, Puebla, Oaxaca, Yucat\u00e1n, Tlaxcala, Hidalgo, San Luis Potos\u00ed, Tampico, Michoac\u00e1n, Jalisco, Zacatecas, Sinaloa, Sonora, Durango y Chihuahua, as\u00ed como en Nuevo M\u00e9xico y la Florida.Provincias franciscanasA partir de la Provincia del Santo Evangelio se fueron creando en los a\u00f1os sucesivos las siguientes provincias, que antes de alcanzar esta categor\u00eda administrativa, hab\u00edan sido custodias: En 1565 son erigidas las provincias de los Santos Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo de Michoac\u00e1n, que<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[32,33,31,30],"class_list":["post-596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias","tag-archivoahistoricodelaarquidiocesisdechihuahua","tag-dizan-vazquez","tag-dizanvazquez","tag-lasmisionesfranciscanaenhihuahua"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=596"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":603,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596\/revisions\/603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivohistorico.com.mx\/25\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}