Se distinguió por su filantropía. Se dedicó a proteger a doncellas desamparadas y dio asilo en su casa a niñas huérfanas. Junto con su hermano Juan Rangel de Biesma, y con el apoyo de su esposo Bartolomé de Urbaneja, levantó la capilla de San Juan de Dios en Parral. En febrero de 1660, al hacer su testamento dio prueba de su acendrado cristianismo con una hermosa profesión de fe.

 

BLANCO, JUAN. Capitán, filántropo.

 

BRAMBILA, DAVID SJ. Jesuita, misionero, escritor, lingüista.