Misionero jesuita en la Tarahumara. Mártir. Nació en Brescia, Italia, en 1590 y fue hijo de un matrimonio que ocupaba buena posesión económica. A la edad de 20 años ingresó en la Compañía de Jesús en la ciudad de Mantua, después de haber estudiado en Parma. Pasó a Faenza y por su dedicación le fue encomendada la cátedra de gramática.
Llegó a la Nueva España en 1616 con el procurador de Misiones de la Compañía, Nicolás de Arnaya, recibió en México las órdenes sacerdotales y fue destinado a la provincia de Sinaloa. Poco después recibió instrucciones de trasladarse a la región habitada por la tribu tarahumara, que había visitado antes el padre Castini, y llegó a la ranchería de Chínipas en mayo de 1626. Evangelizó a los chínipas, uarojíos y guazapares que habitaban la comarca. Vivió siempre con humildad y pobreza. Atendió a todos los indígenas con celo excepcional, curaba a los enfermos y gastaba el valor del sínodo que recibía de la Real Hacienda y las limosnas que obtenía en mejorar los servicios de las iglesias.
Hallándose en la misión de Chínipas tuvo noticias en enero de 1632 que las tribus de los guazapares y uarojíos se habían sublevado y se estaban concentrando en la misión de Nuestra Señora de Uarojíos (Guadalupe). Salió para dicho lugar, acompañado del padre Manuel Martínez (ver), con el propósito de aplacarlos por medio de la persuasión., pero fueron muertos por los indios el día 1° de febrero siguiente e incendiada la iglesia. Días después arribó allí el padre Marcos Gómez y se llevó los restos de los dos padres hasta la misión de Conicarit, Sonora, en donde les dio sepultura. En mayo de 1907 el padre jesuita Manuel Piñán logró localizar los restos de los dos padres.
PAX, DESIDERIA.
PELAYO BRAMBILA, AGUSTÍN. Sacerdote.
